miércoles, 8 de abril de 2015

Consulta.-Venta de la farmacia de un incapacitado judicial



Para vender un bien de un incapaz, en este caso, una farmacia, será necesario obtener una autorización judicial, la cual se obtendrá mediante un procedimiento de jurisdicción voluntaria.

Rosa Gómez
Gómez Córdoba Abogados SL
Es necesario abogado y procurador. Lo fundamental es justificar la necesidad de enajenación de la farmacia del incapacitado, que la operación se hace en beneficio del incapaz. 

En el asunto que el Despacho llevo a cabo, se trataba de un padre farmacéutico declarado incapaz judicialmente y nombrado un hijo farmacéutico tutor del mismo, este al mismo tiempo, se encargó de gestionar la farmacia de su padre.

Pasado un tiempo este hijo decide comprar la farmacia de su padre .

Nos preguntan por los requisitos:

Como la misma persona que quiere comprar la farmacia, es el hijo del incapaz y al mismo tiempo su tutor , previo a la solicitud , recomendamos la necesidad de solicitar la renuncia del tutor y nombrar otro que vele por los intereses del incapaz ,dado que de lo contrario se vulneraría el artículo 1459 CC, que implica que de celebrarse tal contrato adolecería la operación de un vicio de nulidad que traería como consecuencias su ineficacia .

Realizado este primer paso, se solicita ahora sí, autorización judicial a la que se aportar una tasación de la farmacia, con valores de mercado actualizados al momento en que se quiere realizar la compra.

Para que el juez, junto con el ministerio fiscal autorice, será necesario acreditar que la misma se realiza en interés del incapaz 

En principio la Ley exige que la venta de la farmacia se realice mediante pública subasta, no obstante los juzgados aceptan la posibilidad de vender la farmacia directamente en el libre mercado, fijando un precio mínimo que nunca será inferior al precio de mercado.

En nuestro caso el primer planteamiento para hacer factible la autorización era analizar si realmente la venta de la misma suponía un beneficio para el incapaz y no solamente para el hijo–tutor.

De la Tasación realizada para obtener valor de la misma, llegamos a la siguiente conclusión.-

Se esperaban nuevas aperturas en la zona, lo que previsiblemente disminuiría la facturación de la farmacia. 

La rentabilidad de los últimos años se había visto disminuida, afectadas por las bajadas de márgenes de distintos Reales Decretos y en conclusión la proyección futura de las ventas previsiblemente disminuiría.

Por otro lado el mercado de farmacia en esa Comunidad y en ese momento, daban como resultado un precio muy ventajoso, en todo caso superior a la estimación de los rendimientos de la farmacia de los próximos 10 años.

Es decir, en este caso, parece suficientemente probado el beneficio del incapaz y la necesidad de enajenar el bien.

Esta consulta, es un mero ejemplo informativo, no pudiéndose extrapolar las conclusiones a otros casos, pues en cada uno de ellos habría que analizar circunstancias y la prueba suficiente del beneficio del incapacitado judicialmente