martes, 17 de marzo de 2015

La venta de productos de parafarmacia a través de una sociedad mercantil.

Miguel Angel Dominguez
Gómez Córdoba Abogados SL

Un farmacéutico está pensando crear una sociedad de parafarmacia para estar en condiciones similares a las de su competencia. Teniendo en cuenta que tiene una farmacia,
 ¿Cuándo le interesaría fiscalmente llevar a cabo el proyecto?

En los últimos tiempos es habitual que el farmacéutico constituya una sociedad de responsabilidad limitada para la compra y venta de productos de parafarmacia que se suministran desde la propia Oficina de Farmacia y, de esta forma, conseguir mayores ventajas fiscales. No obstante, en la mayoría de ocasiones no se tienen en cuenta las repercusiones fiscales que dicha decisión empresarial pueden ocasionar al propio farmacéutico.

 Por todo ello, en estas notas procederemos a analizar las repercusiones fiscales que se pueden generar por dicha decisión.

Cuando hacemos referencia a la actividad que puede desarrollar un farmacéutico en su Oficina de Farmacia, podemos distinguir dos tipos de actividades:

· Oficina de Farmacia como establecimiento sanitario de interés público sujeto a determinados requisitos regulados por el Derecho Sanitario, y tributando como profesional en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas en el Régimen de Estimación directa normal o simplificada.


· Actividad empresarial privada por la que el farmacéutico puede actuar en las mismas condiciones que otro profesional y tributando en el Impuesto sobre Sociedades a través de una sociedad de responsabilidad limitada.

A nadie se le escapa que a priori la finalidad perseguida es sencilla: tributar por el beneficio obtenido en parafarmacia según el Impuesto sobre Sociedades (entre un 25% como mínimo y un 30% como máximo), evitando así tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) cuando el tipo marginal al que tributaría el farmacéutico supera dichos porcentajes (recordemos que el tipo máximo del IRPF alcanza, en algunas Comunidades Autónomas, el 49%).
A la hora de realizar el estudio, tenemos que tener en cuenta que cada farmacia tiene sus propias peculiaridades que la diferencia de otras farmacias (nivel de ventas de recetas y venta libre, ubicación, etc.).
También tenemos que tener en cuenta las situaciones personales y familiares de cada farmacéutico a la hora de realizar los cálculos del I.R.P.F.

La finalidad de este estudio es averiguar a partir de que beneficio obtenido por la compra-venta de productos de Parafarmacia es interesante constituir una sociedad de responsabilidad limitada para tributar menos a la AEAT.

La comparativa se realiza basándonos en los siguientes parámetros:

Venta de Parafarmacia a través de una SL
Gómez Córdoba Abogados 
· Beneficios obtenidos exclusivamente por los artículos de Parafarmacia, ya que los productos farmacéuticos no se pueden comercializar a través de una sociedad de responsabilidad limitada.

· Tributación en IRPF de forma individual y sin descendientes, ya que, como dijimos anteriormente cada farmacéutico tiene sus propias peculiaridades.





Analizando los cinco casos expuestos, podemos comprobar que para un farmacéutico que tributa de forma individual en el IRPF y no tiene descendientes, a partir de un beneficio neto de 50.000 € por la comercialización de productos de Parafarmacia es más interesante constituir una sociedad de responsabilidad limitada para tributar por el Impuesto sobre Sociedades.

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