lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Por qué a mí, querido inspector de Hacienda...?


¿Por qué a mí, querido inspector de Hacienda...?
   Un inspector de Hacienda, antes de la inspección, estudia con detenimiento que farmacias son objeto de duda, basándose en parámetros elaborados con informaciones que recogen de los propios Colegios Profesionales, Hacienda y Seguridad Social. Siendo aquellas que no cumplen con dichos parámetros sobre las que recaerán sus visitas y serán sin duda, su especial objeto de deseo.

Dicho esto y antes de empezar con el tema; hemos de aclarar que la inspección va con algo de retraso en la actualización de sus criterios pues lo que inspeccionan son los ejercicios que están a punto de prescribir, es decir, hasta junio de  2015 , se estaran revisando los del año 2010.

Por tanto, si a usted le ha tocado, sea crítico con los parámetros y justifique las bajadas de márgenes debidas a los últimos Reales Decretos.

Hasta aquí, todo correcto, la inspección de Hacienda cumple con sus deberes de vigilancia y lucha contra el fraude, en estos casos lo normal es que notifiquen al contribuyente, para que vaya a las oficinas de inspección y se haga entrega de la documentación solicitada.

Esto es lo habitual, aunque actualmente se están presentando en la farmacia, y allí mismo, recopilan la información, tanto en papel como los datos del ordenador.

Estas inspecciones deben de estar justificadas, ya que esto es excepcional y sólo pueden realizarse si hay indicio de delito. La actuación debe de solicitarse por escrito y el farmacéutico debe autorizarlo también por escrito.

La Constitución señala que el domicilio es inviolable, y que no se puede entrar salvo orden judicial, lo que también incluye la Farmacia y el ordenador donde se conserva la documentación, son zonas especialmente protegidas.

La Ley General Tributaria en sus artículos 142.2 y 113 definen que áreas son accesibles al público y pueden ser objeto de inspección; y al mismo tiempo dispone que las inspecciones solo pueden realizarse debidamente autorizadas mediante orden judicial o una autorización del Delegado provincial.

Eso si, para entrar en la zona especialmente protegida, sin autorizarlo el farmacéutico, tiene que haber una orden judicial,no basta con la autorización del Delegado. Por tanto para que el inspector venga con la orden que le permita entrar en una zona de especial protección, antes ha debido justificar ante el juez porque quiere entrar, y justificar la necesidad de recabar datos antes de que el titular pueda modificarlos.

Si se cumple con la norma y la autorización es correcta, no se empeñe y deje actuar a la autoridad pública pues lo contrario puede suponer multas de entre 20.000 a 600.000 euros.

¿Puedo impedir que asalten mi ordenador ?

Los mail, historias clínicas de pacientes, fotos de hijos menores, etc., están especialmente protegidos y un inspector no puede recabarlos, pero prevalece la necesidad de información de la inspección, antes que la preservación de datos relativos a la salud del paciente y otros datos personales. En la práctica, la pericia de los informáticos que acompañan al inspector sabe distinguir que ficheros corresponden a datos contables y cuales son personales, estos se encargarán  de extraer la información que consideren de interés, y le entregaran al titular, un CD u otro soporte informático con copia de lo extraído y con su correspondiente huella digital.

Por tanto y resumiendo ¿Debemos dejar que inspeccionen nuestra farmacia?, Sí claro, que remedio, pues como dice la autorización administrativa, si (el titular farmacéutico o "persona  que ostente en ese momento mayor autoridad en la empresa") se negara , la inspección solicitará de inmediato el auxilio de la autoridad competente (Policía autonómica, Policía Local, Guardia civil o Policía Nacional) al objeto de tomar medidas cautelares ( precinto, incautación, deposito, etc.)

Eso sí, sólo a una Inspección debidamente autorizada y teniendo claro que la Información personal de los pacientes y otros datos personales no son objeto de confiscación.

Como les decía, la inspección está presentándose en  las farmacias, y acceden a los datos del ordenador, si este se encuentra en zona pública, como es la zona de  dispensación  al paciente, entendemos que no así, el despacho privado del titular, y lo están haciendo con  autorización de funcionario administrativo ( Delegado especial de la AEAT de la CCAA correspondiente) y no de juez .

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